sábado, 8 de octubre de 2011

Acerca de la palabra "grajo"

Escribo una brevísima nota sobre esta palabra, porque llama mi atención la impresión que tengo de que, de un breve tiempo a esta parte, esta voz, en nuestro medio, está cayendo en franco desuso en su acepción de 'sudor de los sobacos, que tiene un olor característico y desagradable' (sobaquina) —empleada con ese sentido, según la Real Academia Española, en Antillas, Colombia, Ecuador y Perú— y porque, tal vez, en un tiempo no lejano, para el caso de Perú, con el significado señalado, devenga en un arcaísmo o palabra que resulta anticuada en un determinado momento.
En ese sentido, resulta probable que la frase "huele a grajo" pronto deje de ser empleada y de paso solo al "huele a sobaquina", al común "(le) huelen las axilas" o al nada eufemístico "(le) apestan los sobacos".