miércoles, 17 de octubre de 2012

¿"Veintiún mujeres", o "veintiuna mujeres"?

El numeral uno se apocopa, esto es, pierde su última letra: o(a), ante sustantivos masculinos (Un teléfono) o femeninos que empiezan por vocal /a/ tónica (Un águila), es decir, por vocal a en la que recae el acento de intensidad en la palabra. En consecuencia, los numerales compuestos que contienen el numeral uno(a) se comportan del mismo modo y se apocopan ante sustantivos masculinos (Veintiún hombres) y femeninos que empiezan por /a/ tónica (Veintiún águilas). De acuerdo con esto, se debe decir, por ejemplo: Veintiuna mujeres (no Veintiún mujeres), y, por otra parte, Veintiún habas (no Veintiuna habas).


sábado, 13 de octubre de 2012

Doble negación en español

En el caso de las palabras nunca, jamás, tampoco (adverbios), nadie, nada, ninguno (pronombres o adjetivos indefinidos) y grupos que contienen el término ni (conjunción copulativa negativa), cuando van pospuestos al verbo, el adverbio no debe necesariamente anteponerse a este: No voy nunca a la playa, No iré jamás, Él no irá tampoco, No vino nadie, Ya no tengo nada de lo que tuve, No irá ninguno de ellos, No lo quiere ni su madre.


En estos casos, la doble negación o concurrencia de dos negaciones no anula el sentido negativo de la frase, sino que, por el contrario, lo refuerza.

martes, 18 de septiembre de 2012

V: ¿“uve” o “ve chica”?

   Uve y ve son los nombres que tiene la letra v. El primero es el que se emplea en España y también es usado en buena parte de América, donde el nombre ve es el más extendido y suele ser acompañado de adjetivos: corta, chiquita, pequeña, baja o chica (este último es el que, por cierto, se emplea más en Perú), para distinguirlo, en el habla, del nombre de la letra b (be), cuya pronunciación es exactamente igual.

   Por otra parte, la recomendación de uso en todo el ámbito hispánico de la denominación uve para la letra v obedece a que este nombre se distingue sin necesidad de añadidos del nombre de la letra b. No por esto, sin embargo, las otras variantes de denominación, vigentes en el uso del español actual, pueden considerarse, en absoluto, “incorrectas”.


lunes, 17 de septiembre de 2012

Uso del artículo "el" ante sustantivos femeninos

    Se usa el ante sustantivos femeninos que comienzan con a acentuada: el agua, el alma, el águila, con la finalidad de evitar una disonancia o la combinación no armónica de sonidos (cacofonía), que se produciría si se dijera, por ejemplo, la agua, la alma, la águila, etcétera. También cabe señalar que antiguamente esta forma el del artículo se anteponía también cuando la a no era acentuada: el acémila, e incluso cuando el sustantivo comenzaba por otras vocales: el espada. Esto se explica por lo siguiente: la forma antigua del artículo femenino era ela: ela casa, ela tierra, ela alma. Esta forma se abrevió perdiendo una vocal: cuando el sustantivo comenzaba por vocal, el artículo perdía la última: el’ arena, el’ alma, el’ espada; mientras que, si el sustantivo comenzaba por consonante, el artículo perdía la primera vocal: ’la casa, ’la tierra.



    Por tanto, puede decirse que, en casos como los inicialmente señalados (el agua, etc.), el artículo el se presenta como una forma especial del femenino.

viernes, 14 de septiembre de 2012

Acerca de las construcciones del tipo “Me paseé por el parque” y el llamado complemento de interés

     De acuerdo con los maestros Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña (Gramática castellana: segundo curso), muchos verbos se construyen con el pronombre de la misma persona que el sujeto (yo y me en el caso planteado), pero no lo tienen como complemento y la acción no recae sobre el sujeto (como en Yo me peino en el parque, por ejemplo), por lo que son solo reflexivos solo de forma (como en Me voy, ¿Te sorprendes?, Se murió, por ejemplo). Por tanto, puede afirmarse que estos verbos son reflexivos por la forma, pero no por el sentido, y forman construcciones cuasi-reflejas, en términos de Andrés Bello.




    Este tipo de verbos significan vida interior (indican afecto o emoción [avergonzarse, alegrarse, emocionarse, conmoverse, serenarse, espantarse, horrorizarse, etc.], voluntad [empecinarse en, empeñarse en, esforzarse por, decidirse por, resolverse a, arrepentirse de, adherirse a, etc.], memoria [acordarse y olvidarse] y saber no seguro [imaginarse, figurarse, suponerse, barruntarse, olerse]) o, en otros casos, son verbos de movimiento (irse, marcharse, venirse, volverse, salirse, entrarse, subirse, etc.). No obstante, hay otros verbos reflexivos que no significan vida interior, pero el pronombre les añade un matiz especial de vida interior, como en Me temo que no amos a llegar a tiempo, que es como decir “Temo para mí que...”, en donde me es un complemento de interés o dativo de interés según la gramática latina. Este complemento de interés expresa beneficio o interés de quien es la acción, o que la acción se cumple poniendo el sujeto toda su alma y afianzando su personalidad, es decir, indica una intensificación de la vida interior con que se ejecuta la acción. En este ámbito, se encuentran, por ejemplo, las expresiones del tipo Me paseé por el parque, Tú te lo mereces, Me quedo en casa, Se bebió una botella de vino y Estate quieto.

jueves, 23 de agosto de 2012

¿Vocales fuertes y débiles, o vocales abiertas o cerradas?

En relación con la nomenclatura gramatical de las vocales, conviene traer a colación lo señalado por Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña, en Gramática castellana (1.er curso):

Los gramáticos suelen llamar a las vocales a, e, o fuertes, plenas o llenas, y a la i y a la u débiles. También llaman a las primeras más snoras y a las segundas menos sonoras. La clasificación de las vocales se hace en la gramática para explicar la composición de los diptongos, y es una necesidad gramatical. Sin embargo, los términos no son afortunados, porque fuerte y sonora tienen en Fonética un significado técnico muy distinto: cualquier vocal puede ser más fuerte que otra (por ejemplo, el acento hace a la í de París más fuerte que la a), y todas las vocales son igualmente sonoras, puesto que todas tienen vibraciones laríngeas. Fuerte quiere decir acentuada.
Lo que las gramáticas indican con estos términos es, desde luego, cosa distinta que la Fonética. La Fonética se refiere, con “abiertas y cerradas”, a la constitución de las articulaciones; la gramática, con “fuertes y débiles”, “plenas o sonoras”, a la impresión acústica, que no se deja medir y caracterizar con tanta seguridad como el lado articulatorio. Por eso los términos fuerte, débil, etc., son vagos y sin valor científico. En cambio, la Fonética ha elegido para clasificar las vocales el lado articulatorio, que es determinable a satisfacción, y, al establecer el paralelo que existe entre la escala de abertura y la escala de perceptibilidad, logra incluir en su clasificación de abiertas y cerradas los dos aspectos, el articulatorio y el acústico. Conviene, pues, que los maestros hablen en estos casos de vocales abiertas y cerradas, términos que tienen una significación definida, y que abandonen los de fuertes y débiles, plenas, llenas o sonoras, por su vaguedad y confusión.

domingo, 8 de julio de 2012

Agradecimiento a las alumnas participantes de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón

      Luego de la interacción producida entre ustedes y el Ajolote en este blog, expresada mediante la publicación de sus interesantes comentarios, preguntas, respuestas y aportes, por mi parte debo expresarles que, para mí, esta ha sido una nueva y gratísima experiencia, que, por cierto, en algún momento, me encantaría repetir. Asimismo quiero agradecer y felicitar al profesor César Ángeles por tan novedosa y entusiasta iniciativa suya, que ha posibilitado este intercambio, y a ustedes, alumnas-maestras participantes,* por su tan activa e inteligente participación.


        

      Por lo demás, debo comentarles también que este pequeño espacio está y permanecerá siempre abierto para ustedes, para que puedan visitarlo, aportar y consultar en cualquier momento en caso de que así consideren hacerlo.

       Por otro lado, aprovecho esta para preguntarles sobre cómo consideran que se debe escribir el acrónimo correspondiente a la universidad en la que estudian: ¿UNIFE, UNIFÉ, Unife o Unifé?  ¿Por qué?
        
        De antemano, muchas gracias.

        Hasta pronto jóvenes bellas y aplicadas.

* La relación de las participantes es la siguiente:
Magli Escobedo y Solange Martínez
Patricia Oshiro y Susana Watson
Pamela Resurrección Manco y Alejandra Villar Villanueva
Pierina Bacigalupo y María Grazia Medina
Shirley Lévano Lecca y Eillen Torres
Karen Seminario y Giannina Gutiérrez
Rosa Bustinza y Karen Zavala
Bertha Delgado y María Rueda
Ericka Romero Álvaro y Karen Torres Mendoza
Katia Donayre y Ji eun Kim
Karina Gutiérrez Carranza y Gaby
Gianna Cárdenas y Mayumi Palomino
Jhasmín Michuy Ramírez y Erika Rojas Espinoza
Rosa Amelia Pérez Hopkins y Susan Tasayco
Heriane Martínez Cáceres y Kahoma Villaizán Ortiz
Anaïte Huber y Deysi De la Cruz
Enith Gómez y Melany Trujillo
Eveline Góngora y Geraldine Dextre
Afra Navarro y Cinthia Vila
Fabiola Oceda
Claudia Ramírez Ruiz
Stefany Dayoch
Ángela y Liz
Viviana y Lesly
Marian y Jaqui
Bazalar y Solano
Vampire
Anónimas