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martes, 26 de junio de 2012

“La locución latina et al: dónde y cómo utilizarla”. De Shirley Lévano y Eileen Torres, alumnas de UNIFÉ

En el año de 1991, según las normas de Vancouver o NORVAN, se determinó anotar  los apellidos e iniciales de los nombres de los 3 primeros autores de un texto, seguidos de et al como sustitución de los restantes.

Numerosos profesionales, técnicos y estudiantes, ignorando el significado de esos términos latinos y basándose en patrones erróneos, han llegado a transcribirlos mal y de muy diversas maneras en sus propios manuscritos: et ol, et all, it al, etal e incluso ET AL, como si fueran siglas.
et al  es una locución latina que quiere decir y otros.  Sus dos partes componentes equivalen a:

et   conjunción copulativa y.
al   abreviatura de alii o alia, que significan otros o los demás, respectivamente. 

Se usan en cualquier tipo de documento consultado que reúna la citada característica en cuanto a pluralidad de autores, independientemente del idioma original en que haya sido escrito, y no pueden ser remplazadas nunca por las voces y otros y colaboradores en español, inglés u otra lengua.  



En el cuerpo del informe, la locución et al debe aparecer diferenciada del texto como tal mediante el simple subrayado o la utilización de letras cursivas o en negritas, según se procede comúnmente con toda palabra, frase u oración de origen latino.

jueves, 26 de abril de 2012

"Estar para el gato"

Continuando con las locuciones que aluden lo gatuno y a modo de respuesta a una pregunta, resulta inevitable hablar de la locución estar para el gato, que suele pronunciarse /está pa'l gato/.

Marta Hildebrandt señala, al respecto, que, en el habla familiar de Perú, Bolivia y Chile, esta locución significa 'estar en malas condiciones', 'estar débil o enfermo', referida generalmente a personas. Asimismo señala que otras expresiones americanas equivalentes son estar para el perro (en Bolivia) y estar para el tigre (en Guatemala).
Por su parte, el lexicógrafo arequipeño Miguel ángel Ugarte consigna una menos conocida acepción para esta locución, que se refiere también a actividad o cosa: 'que no merece atención por inútil o por haber perdido importancia'.


Por otro lado, respecto del origen histórico de esta expresión, proviene del nombre de una calle (la Calle del Gato, hoy jirón Azángaro, cuadra 4, en el Cercado de Lima), en que, durante la Colonia, se encontraba, al parecer, de acuerdo con lo señalado por una fuente, un hospicio para personas indigentes y, en muchos casos, moribundas. Otra fuente señala que, si bien el origen de la locución se debe al nombre de la calle antes señalada, en ella se encontraba una botica a la que acudían personas en muy estado de salud, y cuyo propietario era un farmacéutico que apellidaba Gato; hecho descrito por Ricardo Palma en sus tradiciones. Y, finalmente, una tercera fuente refiere que, cuando los jesuitas ya estaban muy viejos o enfermos, los enviaban a la iglesia de San Pedro (que está ubicada en el jirón Azángaro, conocido antes como la Calle del Gato, en el Centro de Lima), pues, al lado de la basílica de esta, tenían su casa de reitro.

En cualquier caso, la locución estar para el gato tiene su origen histórico en el nombre de una calle: "Gato" o "Calle del Gato", conocida hoy con el nombre de jirón Azángaro.

lunes, 9 de abril de 2012

La palabra "gato" y su empleo en locuciones: "Había cuatro gatos"

La palabra gato (del latín cattus) es un término común en diversas frases y locuciones cuyo uso se encuentra bastante extendido.


Así, por ejemplo, podemos encontrarla en las siguientes expresiones:
_ En la fiesta, había cuatro gatos ('poca gente y sin importancia').
_ No pretendo vender gato por liebre ('engañar en la calidad de algo por medio de otra cosa inferior que se le    asemeja).
_ Esa bicicleta ya está para el gato ('estar en malas condiciones o estar en mal estado de salud').
_ Aquí hay gato encerrado ('haber causa o razón oculta o secreta, o manejos ocultos').
_ Se lavó a lo gato ('lavarse  sin mojarse apenas y especialmente hacerlo pasándose por la cara un paño mojado').
_ En su novela, ha usado mano de gato ('corrección de una obra, hecha por persona más diestra que el autor').