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viernes, 14 de septiembre de 2012

Acerca de las construcciones del tipo “Me paseé por el parque” y el llamado complemento de interés

     De acuerdo con los maestros Amado Alonso y Pedro Henríquez Ureña (Gramática castellana: segundo curso), muchos verbos se construyen con el pronombre de la misma persona que el sujeto (yo y me en el caso planteado), pero no lo tienen como complemento y la acción no recae sobre el sujeto (como en Yo me peino en el parque, por ejemplo), por lo que son solo reflexivos solo de forma (como en Me voy, ¿Te sorprendes?, Se murió, por ejemplo). Por tanto, puede afirmarse que estos verbos son reflexivos por la forma, pero no por el sentido, y forman construcciones cuasi-reflejas, en términos de Andrés Bello.




    Este tipo de verbos significan vida interior (indican afecto o emoción [avergonzarse, alegrarse, emocionarse, conmoverse, serenarse, espantarse, horrorizarse, etc.], voluntad [empecinarse en, empeñarse en, esforzarse por, decidirse por, resolverse a, arrepentirse de, adherirse a, etc.], memoria [acordarse y olvidarse] y saber no seguro [imaginarse, figurarse, suponerse, barruntarse, olerse]) o, en otros casos, son verbos de movimiento (irse, marcharse, venirse, volverse, salirse, entrarse, subirse, etc.). No obstante, hay otros verbos reflexivos que no significan vida interior, pero el pronombre les añade un matiz especial de vida interior, como en Me temo que no amos a llegar a tiempo, que es como decir “Temo para mí que...”, en donde me es un complemento de interés o dativo de interés según la gramática latina. Este complemento de interés expresa beneficio o interés de quien es la acción, o que la acción se cumple poniendo el sujeto toda su alma y afianzando su personalidad, es decir, indica una intensificación de la vida interior con que se ejecuta la acción. En este ámbito, se encuentran, por ejemplo, las expresiones del tipo Me paseé por el parque, Tú te lo mereces, Me quedo en casa, Se bebió una botella de vino y Estate quieto.

martes, 26 de junio de 2012

"¡Jajejijoju!". De Magli Escobedo y Solange Martínez

Hasta la vigésima segunda edición, la de 2001, la Academia no registraba ni una sola risa. Es decir: ni ja, ni je, ni ju tenían cabida en el Diccionario. Sí estaban ji y jo, claro, pero por motivos distintos. La primera, a partir de 1884, como letra griega, la de caos Aquiles, que en las lenguas neolatinas es unas veces ch, otras y otras qu. La segunda desde Autoridades, como sinónimo decho (ahora so), voz del arriero empleada para detener a las caballerías. Incluso dos ediciones (1803 y 1817) mencionan el refrán «Jo, que te estrego, burra de mi suegro», aplicado ‘a los que se resienten cuando les hacen bien’, y que ya citaba Correas.

Hoy, las voces jajejo y ju aparecen definidas de idéntico modo en el DRAE: son interjecciones que, repetidas, sirven ‘para indicar la risa, la burla o la incredulidad’. Ji es la única que, para la Academia, tan solo expresa risa o, en una segunda acepción poco usual, júbilo. Jo, además, se incluye como eufemismo (por joder) ‘para expresar irritación, enfado, asombro, etc.’, y ju ju, por su parte, remite a ijujú, que desde 1936 nos sirve ‘para expresar júbilo’ (¿?).

¿Es posible tanta unanimidad? ¿De verdad es lo mismo un ja que un je que un jo que un ju? En la práctica se demuestra lo contrario.
Cuervo, I. (2010). Maneras de reír.

¡Muchas gracias!

lunes, 25 de junio de 2012

*Periodo de tiempo... ¿correcto o redundancia? y * Oír y escuchar. De Heriane Martínez Cáceres y Kahoma Villaizán Ortiz

Según la RAE "periodo" o "período" tiene como definición "Espacio de tiempo que incluye toda la duración de algo"; por lo tanto, si nosotros decimos "periodo de tiempo" es una redundancia, ya que al solo nombrar 'periodo' ya se hace alusión de tiempo.
ejemplo:
-¿Por cuánto tiempo viajas?
-Viajo durante el periodo de vacaciones. 


La diferencia entre oír y escuchar está en la intención. Escuchar es algo que se hace intencionadamente, mientras que oír es algo que sucede independientemente de nuestra voluntad.
Las cosas que se hacen intencionadamente se hacen para algo, o sea, llevan asociada la idea de finalidad.
En cambio, las cosas que nos suceden independientemente de nuestra voluntad carecen de finalidad. 
Teniendo en cuenta lo anterior, se entiende que podamos mantener un diálogo como este:
—¿Me estás escuchando?
—Te oigo, pero no te escucho.
O también:
—Te escucho, pero no te oigo.
Si alguien me oye, pero no me escucha, tengo que entender que percibe el sonido, pero no presta atención (que es algo que depende de su voluntad). En cambio, si me escucha, pero no me oye, eso significa que esa persona está poniendo lo que puede de su parte, pero que las circunstancias no cooperan (cuando hacemos cosas intencionadamente, podemos tener éxito o no).


"Armado hasta los dientes". De Melany Trujillo y Enith Gómez

Somos dos alumnas de la facultad de Traducción e Interpretación de V ciclo de la Unifé, y queremos colaborar con una entrada curiosa a su interesante e informativo blog. 

"Armado hasta los dientes"

Solemos decir ciertas frases, dichos, pero ¿alguna vez nos hemos puesto a pensar en el origen de cada una de ellas?
Esto ocurrió en una clase de la universidad, una compañera nuestra tuvo una buena exposición, sin temor a equivocarse y a cada pregunta de la profesora, esta compañera tenía una elocuente respuesta. Al termino de la exposición, todas la aplaudimos y escuchamos a una que otra compañera decirle “estuviste armada hasta los dientes” ¡te felicito! Nos empezamos a reír de aquella frase, ya que hace mucho tiempo que no la escuchábamos y mucho menos en ese contexto, solo en situaciones de discusión o pelea. 
El origen de esta expresión data desde la existencia de los piratas y corsarios, quienes durante el abordaje a las naves enemigas, llevaban los puñales en la boca con la finalidad de tener las manos libres y listas para el combate.
Sin embargo la expresión no siempre indica que alguien está preparado para una pelea, ya que al pasar de los años el lenguaje coloquial ha hecho que esta frase se encuentre ubicada en diferentes contextos. Como por ejemplo eventos deportivos, discusiones familiares o en el ámbito laboral o solo para decir que alguien esta realmente preparado para enfrentarse a una audiencia. 
Esperamos que nuestra entrada resulte interesante tal como a nosotras nos pareció y sea de aporte informativo para los lectores de su blog. 
Atentamente 
Melany Trujillo y Enith Gomez.